Sexólogo… ¿Qué es eso?

Tan cansada de escuchar esta frase: pero… realmente ¿Qué es un sexólogo?, ¿cuándo hay que ir?, ¿para qué sirve?, ¿se hacen ejercicios o simplemente se habla?, teoría pero… ¿la práctica?, ¿hay que ir sólo o en pareja?

A todas estas preguntas, les llegó el momento.

Aunque mucha gente tiene dificultades durante su relación sexual / íntima, son pocos los que lo admiten y menos aún los que piensan en la consulta de un sexólogo como el camino hacia la solución.

La vergüenza, pena,timidez, falta de información, desconocimiento, son muchos de los motivos por los que la gente no acude a la consulta.

Muchos creen que sólo los que “se pasan la vida pensando en sexo” o tienen problemas “sexuales”, tienen que acudir a un sexólogo.

Nuestras funciones son:

  • educar
  • asesorar
  • y tratar

tanto las dudas, desconocimientos, costumbres (buenas y malas) y problemas sexuales ( coitales o no) , de intimidad e individuales y de pareja.

Pensad que la sexualidad es una unión de las partes física, psicológica y social. Con esto quiero decir que muchas veces tu problema es clarísimo porque es una disfunción sexual como puede ser un bajo deseo o una falta de erección por ejemplo, pero en consulta lo primero que debemos averiguar es si tu problema es físico o psicológico. Trabajamos junto con médicos, urólogos y ginecólogos.

¿Sabes que tomar un medicamento concreto puede afectar a tu deseo? ¿Y que ser diabético puede provocar problemas en la erección?

Por eso a veces tu problema no es tan evidente:

Dudas a nivel sexual, problemas con la intimidad, dificultades en la convivencia, baja autoestima, problemas con tu cuerpo, problemas con tu situación actual (por muchos motivos…)

Es lo que decía unas líneas más arriba, las personas funcionamos como unidades compuestas por cuerpo, cabeza y sociedad (Bio-Psico-social) y algo que afecta a alguna de estas partes, afectará también a las otras.

Entonces un sexólogo es:

Un profesional que tratará tus necesidades, ayudará a prevenir problemas, te ayudará a resolver los que tienes y te ayudará también a marcar objetivos para poder ir a por ellos a través de diferentes herramientas que se irán dando sesión a sesión. (definición propia).

Las razones para contactar con un sexólogo pueden ser:

Dudas sexuales, disfunciones sexuales (eyaculación precoz, eyaculación retardada, disfunción eréctil, dificultad para mantener una erección, problemas para llegar al orgasmo, anorgasmia,  vaginismo, dispareunia, dolor en las relaciones sexuales, bajo deseo,  alto deseo,  diferencias de deseo en la pareja, etc.); educación y orientación sexual, adicción al sexo, autoestima, desconocimiento del cuerpo,  enriquecimiento erótico individual o de pareja, dificultad para aceptar un problema sexual, parafilias,  ansiedad, depresión, estrés, duelo, rupturas, problemas de fertilidad, infidelidad, separación, problemas de comunicación, miedo excesivo a la hora de relacionarse, dificultades para encontrar pareja, dudas en los cambios corporales, integración de la sexualidad en diferentes etapas (embarazo, parto, lactancia, madurar) y un largo etcétera.

Espero que este listado no os haya aburrido sino todo lo contrario, y que os haya abierto la perspectiva de porque ¡hay muchas razones para acudir a un sexólogo!

¿Qué se hace en la consulta?

No tenemos varitas (ojalá) así que lo que se hace en la consulta es un trabajo conjunto paciente-sexólogo. Simplemente resolvemos dudas, problemas y dificultades de forma abierta, cómoda, sin tabúes y de una manera relativamente fácil y muy eficaz.

Se trata de ser conscientes del problema, hablarlo y a partir de aquí se devuelven pautas, información y herramientas necesarias para hacer frente y resolver el problema.

¿Cuántas sesiones hay que hacer?

La pregunta del millón.

Depende, dependerá del problema, de la persona, de la capacidad y de la fuerza y motivación de ésta. Hay veces que se tiene que querer resolver el problema y además poder.

Muchas veces puede surgir que todo vaya rodado y otras veces por circunstancias de la vida, el día a día o simplemente agotamiento hay que ir más despacio, y otras es todo lo contrario y hay que acelerar porque hemos dejado mucho tiempo el problemas “dejándose llevar”.

Recuerda que también muchas veces sólo hace falta una sola sesión para resolver o aclarar pequeñas cosas y si éste no es el caso, un sexólogo hará las sesiones necesarias dependiendo de la gravedad, prisa en resolverlo, situación actual, semanal, quincenal o mensualmente.

Cada caso es diferente, cada persona es un mundo, por eso no se trata de la misma forma.

¿Solos o en pareja?

Pues también depende y ¿de qué?

Lo primero de todo de si la tienes.Ya habéis visto que muchas veces se puede acudir a un sexólogo por muchos motivos que no tienen que ver con la pareja o que simplemente los tienes pero no tienes pareja.

Se podrán resolver también.

Y también dependerá de si es un problema a tratar en pareja o no y si es de pareja, si esta persona quiere/puede venir.

Si el problema tiene solución , se encontrará aunque hay que hacer una indicación en el caso de que sea algo a solucionar en pareja: Si sólo viene uno de los dos, o el segundo viene forzado o no concienciado, no funcionará. Tener solo el 50% de información de una cosa no ayuda y, si se tiene el 100%, pero sólo uno lo trabaja, estamos en las mismas.

Incluso así es importante que al menos uno de los dos decida arreglar el problema y pida cita. Ese sería el primer paso.

¿Dudas resueltas?

Espero que sí, y sino espero por lo menos haber resuelto algunas….¡el resto ya depende de ti!

Ya sabéis lo que siempre digo:

Salud y sexo

 

 

 

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María Rigo

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03

03 2015

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